sábado, febrero 16, 2008

¿Sabemos enseñar?


 

La mayor parte de nosotros trata de enseñar lo que aprendemos de otros y muchas veces sin estar convencidos del tema. Otros tratan de enseñar porque desean enseñar lo que saben y lo que hacen. Lo que muchos no se dan cuenta o no quieren darse cuenta, es que enseñar es una parte de nuestras vidas que finalmente se queda en el olvido.

Estudios demuestran que cada uno de nosotros recuerda no más de 10 minutos de lo que nuestros profesores hablaban en el salón de clase, eso sucederá con tu clase, sucederá si no hacemos algo para cambiarlo.

Creo que podemos hacer algo muy poco ortodoxo, y es ante todo, no preocuparnos por enseñar sino por hacer que aprendan, mediante vivencias, mediante historias que puedan ser asimiladas como una parte intensa de sus vidas. Poco ortodoxo es ir dejandoles sellos en cada día de interacción, plasmar situaciones que la mente ejecute como si el cuerpo lo estuviera haciendo también. Es posible que la mejor manera de enseñar sea: Aprender haciendo; sin embargo, debemos inicializar a los alumnos y esa es la parte que debe motivar a que la mente adsorba la enseñanza en el "haciendo".

La imaginación, la creatividad debe ser aspectos que debemos hacer reflejar, de tal forma que tengan noción clara de su capacidad. Por ejemplo, si un profesor de guitarra inicia su clase dando una demostración sumamente avanzada, lo que logra es amilanar a aquel estudiante que en su esfuerzo aún ve lejos llegar a la primera lección dejada como tarea. Es importante hacerles verse en el futuro como los grandes que sinceramente esperamos todos que sean. Querer es poder.

De: Jorge Vargas V.