Pensemos en un padre de familia preocupado por sospechar que su hija se encuentra en conflictos emocionales, drogas u otro aspecto que hace que no sea la misma. Y en las noches se desvela preguntándose ¿cómo puedo hacer para que confíe en mi?.
Antes de continuar pregunto: ¿acaso dicha situación no es la misma que existe en muchos hogares?, es más ahora que recuerdo y en efecto estoy seguro que mi madre se preguntaba lo mismo por mi causa.
Ahora continuemos..., son 3 de la mañana dicho padre, sin poder dormir, se sienta en su computadora y en su deseo de buscar respuestas... abre Google y escribe en el buscador...
Aquí detengámonos un poco. Para poder saber lo que el padre va a colocar tienes que ponerte en sus zapatos, no hay otra manera, a menos no sin mayor ayuda. Siente como él, y si no eres padre mejor pregúntale a quien lo sea.
Listo, el padre consigna en el buscador lo siguiente: "como ganarme la confianza de mi hijo adolescente". El buscador comienza a trabajar....
Culmina el proceso y aparecen dos tipos de resultados, el ya conocido resultado Orgánico, es decir páginas que contienen dichas palabras clave; y los resultados de publicidad Pago por Clic (PPC).
El padre revisa los resultados, y hace Clic en donde cree que va a conseguir mejor información... detengámonos nuevamente ahí, ¿qué hace que la persona elija uno y no otro de los resultados de búsqueda orgánica?, pues imaginemos que uno de los resultados (marcado en negrita, dice "como ganarme la confianza de mi hijo adolescente", ¡lo mismo que él escribió!, pues obviamente elegirá ese.
Entender como piensan y actúan los motores de búsqueda es un aspecto muy importante de realizar pero poco considerado a la hora de posicionar un sitio web.
Los motores de búsqueda han evolucionado mucho los últimos años y continúan actualizando sus algoritmos periódicamente, pero hay algo que hasta ahora se mantiene.
La periodicidad y calidad de contenido.